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jueves, 1 de enero de 2015

Reflexiones sobre el personaje-Mujica

El personaje-Mujica, el Golem uruguayo

Imitando a aquel rabino de Praga, modeló un ícono con el barro de todos los defectos uruguayos, le dió vida poniendo en su boca el nombre “pueblo”, y lo lanzó a la calle para que lo adoraran como milagro.
Truco: Se podría argumentar a favor, diciendo que el ídolo-personaje-Mujica nos ayuda a reconciliarnos con nosotros mismos.
Retruco: Es, más bien, una apoltronada capitulación ante la miseria, una canonización de la medianía. Para remachar el clavo de nuestra confusión, nos creemos que el mundo entero lo admira, que nuestro dios es reverenciado en países lejanos.
Vale cuatro: El culto del personaje-Mujica nos pone frente a frente con nuestra verdadera, esencial e ¿irremediable? mediocridad. (Hasta que hagamos el “país de primera” que nos prometieron, que votamos, que añoramos, que no tenemos.)

El Viejo Vizcacha

Algunos lo llaman, ¡elogiosamente!, “el viejo Vizcacha”. Aluden al que es, en realidad, el personaje más negativo del poema “Martín Fierro” de José Hernández. Pero ni siquiera el personaje-Mujica, con todos sus defectos, lo merece: porque ni mató a su mujer por un mate frío ni escupió el asado ni se hizo adulón del juez para tener un palenque ande ir a rascarse. A menos que se considere juez al electorado. Que se elogie al personaje-Mujica llamándole Viejo Vizcacha habla muy mal de nuestra gente, delata una inversión de valores, a menos que sea una crasa ignorancia literaria.

Larsen

El personaje-Mujica me recuerda, en cambio, al Larsen del “Astillero”, la novela de Juan Carlos Onetti, salvo por la condición de este último de cafishio de putas pobres. Con esa salvedad, tenemos similitudes: el personaje de Larsen es un luchador, tiene un pasado turbio, es un perdedor que busca su revancha. Su “astillero” refiere al país nuestro, con su incurable obsolescencia. Piensen en el puerto de aguas profundas que se pierde en cabildeos, en la formación técnica y la educación estancadas en palabreríos interminables, en los trenes que nunca llegan, en los caminos desfondados, en la nula tasa de crecimiento de la población. Quizás esté en su condición de “perdedor que busca la revancha” el secreto de la popularidad de nuestro personaje.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Apunte optimista sobre nuestra realidad política

Es una realidad perceptible que de todos los horizontes partidarios se proyectan ideas y declaraciones que distan del verdadero pensamiento del grupo, que son, en el mejor de los casos, un maquillaje favorable de los mismos. Se maquilla, y en algunos casos se trasviste, las ideas en el sentido de lo que se considera más aceptable y atractivo para el electorado, o la parte del electorado que se intenta seducir. Es lo que se llama el “spin”, en el lenguaje moderno de la comunicación. El spin, o giro, que se le imprime a la expresión para acercarla a un modelo, a un ideal; el spin es el ángulo favorecedor o el perfil más favorable.
El spin se opera difumando ciertos rasgos y afirmando otros. Estas operaciones de spin a veces pueden incluir algún dato falso, total o parcialmente, o el ocultamiento de algún dato verdadero. A los especialistas en estas operaciones se los llama “spin doctors”, son los encargados de comunicación o de imagen.
Nadie lo llama hipocresía, aunque técnicamente lo es. Pero, como dijo Francisco de Quevedo, "La hipocresía exterior, siendo pecado en lo moral, es grande virtud política."
Y hablando de virtudes, tenemos otro dicho que viene al caso: " La hipocresía es el homenaje que el vicio tributa a la virtud. "
La nota optimista está en la reflexión sobre cuál es la virtud que nuestra hipocresía política homenajea.
Y esa virtud es la moderación, el centro, la democracia liberal capitalista. Esa democracia liberal capitlalista que llamábamos “burguesa”, implicando que era falaz, engañosa, clasista, contraria al pueblo, opresora, hoy es homenajeada por la hipocresía de distintos partidos que se traen ideas bien distintas bajo el poncho. Esa democracia que otros querían cambiar por un fascismo o un falangismo clerical, la misma que otros querían convertir en “dictadura del proletariado”, es hoy una santa intocable para las plataformas y los discursos de todos los partidos. Le fue puesta una sordina a los planteos de “cambios radicales” o de “giro a la izquierda”, así como a los de “refundación” del país.
Esa virtud fue masivamente plebiscitada en estas elecciones, y es algo para festejar, junto con otras cosas como el NO a la Baja.

" La hipocresía es el homenaje que el vicio tributa a la virtud. "
  • François De La Rochefoucauld

"La hipocresía exterior, siendo pecado en lo moral, es grande virtud política."

martes, 14 de octubre de 2014

Votar en octubre 2014: ¡NO a la Baja!

Se acerca el momento de tomar una decisión. Se dice que un voto no pesa gran cosa y que no cambia nada. Creo que no es así, que es una ocasión de influir con ese voto en el curso de los acontecimientos.
Todos los sondeos pronostican que las del 26 de octubre 2014 serán elecciones parlamentarias, en las cuales se elegirán diputados, senadores y ... los contendientes del balotaje presidencial.
Las ideas y las prácticas que yo estimo de izquierda -- tal como yo entiendo que debe ser -- no están encarnadas en ningún partido ni en ningún grupo o fracción, o bien lo están de manera muy parcial. Sin embargo, todo sumado, en la primera vuelta de las elecciones, el 26 de octubre, me inclino por poner mi voto por el Frente Líber Seregni, en mérito a sus ideas sobre la conducción de la economía y de las reformas democráticas.
Pero hay algo más, y muy importante, en juego: la reforma constitucional regresiva y bárbara, propuesta por Bordaberry (y apoyada por Lacalle Pou), de bajar la edad de imputabilidad de los menores infractores. Para ser aprobada necesita más del 50% de los votos emitidos.

NO a la Baja

Hay que mirar más allá del texto para ver por qué camino quieren llevarnos aquellos que proponen esta reforma. Dicen, sin vergüenza, que quieren proteger la seguridad de los ciudadanos que pagan impuestos. Que quieren encerrar a los infractores para enseñarles a respetar la sociedad.
No entienden que los infractores también son parte de la sociedad, y que se trata de enseñarles a respetarse a sí mismos, y de hacer que eso valga la pena.
La “sociedad”, para la gente que propone la reforma, es una clase y un grupo de edad.
Para entender las intenciones que abriga esta propuesta de la Baja, podemos mirar a otros países que tratan a los menores como mayores, para ciertos delitos.
EE.UU. es uno, donde los menores homicidas son tratados como mayores. Hay menores que tienen 12 años condenados a cadena perpetua (!). A una niña de 5 años, que había apuntado a un compañerito con un lápiz y gritado ¡bum!, le hicieron firmar un contrato donde se comprometía a no matar ni suicidarse. Un contrato sin validez, que escandalizó a padres y familiares, pero que muestra una mentalidad.
Es la mentalidad de la gente encerrada en relaciones mercantiles, que no se relaciona con los demás sino a través del mercado. La sociedad no es solamente el mercado. Para contener a la deriva criminal hay que recurrir a las relaciones entre humanos, no al arsenal represivo, cárceles, calabozos, machetes, submarinos y cuelgues. No cabe duda que Bordaberry se educó en una mentalidad represiva, esta propuesta no reniega de sus orígenes.
La histeria represiva, el miedo, la desconfianza, la criminalización de un sector de la población, los menores, que serán sometidos a leyes especiales, sólo lleva a más represión, a más cárcel, a más violencia. Cada vez seremos más una sociedad de viejos que encierran a los jóvenes.
La delincuencia infanto-juvenil es un problema de la integracioń social. Hay una fractura afectiva en la sociedad, una parte siente a la otra como enemiga, de cada lado se ve al otro como una amenaza, unos roban y matan, otros meten en prisión.
Esta reforma es un mensaje equivocado, es una declaración de guerra contra los niños y los jóvenes, no uno de reconciliación e integración.
Ya existen prisiones y leyes. Quizás sea necesario hacer ajustes, sin duda lo es, tanto en las leyes como en las medidas cautelares, pero sobre todo es necesario mucho más desarrollo de las acciones tendientes a restaurar la integración social mediante las relaciones humanas. Hay que proteger a ese sector de la infancia que deriva hacia la delincuencia proponiéndole otros caminos, ya sea en el saber, en el deporte o en las profesiones. Esto, no solo en las cárceles y los centros de detención, donde hay que eliminar el hacinamiento e introducir el estudio y el juego, sino especialmente en las escuelas de todos los niveles. Y esto hay que hacerlo realmente, a fondo y por todos lados, no bastan las buenas intenciones ni los comienzos.
En todo caso, lo que NO se necesita es una reforma constitucional, un cambio que contamina nuestra Ley Fundamental con las pesadillas persecutorias y los delirios represivos de los pitucos de Carrasco.

Para votar NO. ¡Cuidado al votar!

Hay que saber que CUALQUIER VOTO, QUE NO CONTENGA LA PAPELETA DE LA BAJA, ES UN NO. Fíjense que su sobre no contenga la papeleta de la Baja, deslizada por algún zelote.
[Es un corrección del post anterior: consultada la Constitución, resulta que la adopción de la reforma requiere mayoría de votos emitidos, es decir, incluidos los anulados].

jueves, 11 de septiembre de 2014

Marina Silva: un rayo en un cielo sereno

Le pedimos su opinión sobre la coyuntura electoral brasileña a nuestro amigo Liszt Vieira, carioca, sociológo, ex diputado por el PT en Río de Janeiro. Nos contestó con una carta que publicamos en una traducción propia, de modo que nos disculpamos por inexactitudes de lenguaje, que no son responsabilidad del autor.
Incluimos, entre paréntesis, las aclaraciones que nos parecen necesarias para la buena comprensión del texto por un oriental.

UN RAYO EN UN CIELO SERENO

La novedad de la candidatura de Marina Silva embarulló los datos de la ecuación electoral, hasta entonces previsible como la tradicional confrontación entre el PT y el PSDB, que agradaba tanto a ambas partes. La ascensión electoral de Marina vació la candidatura de Aécio [Neves, PSDB] y captó la mayoría de los votos en blanco y nulos, simbolizando el deseo de cambio en el comportamiento político y ético de los gobernantes.
Como ella es atacada por derecha y por izquierda, deja la impresión de que se trata realmente de una tercera vía que provocó el vaciamiento del PSDB y mostró el rechazo del PT por la clase media y por ciertos estratos de bajos ingresos que antes lo apoyaban. Las alianzas con políticos notorios que el PT acusaba antes de corrupción – Sarney, Calheiros, Collor, Maluf, etc. - escandalizaron a la clase media que se tornó sensible al discurso ético de moralidad política. Por otro lado, el PT echó raíces en los estratos de bajos ingresos dependientes de sus exitosos programas sociales.
La candidata Marina es acusada por la izquierda de ser conservadora en materia de costumbres y en el plano económico. Y, por la derecha, de ser muy avanzada en el plano social, de estar a favor de los consejos populares y de querer ampliar los programas sociales. Y, por algunos intelectuales, de ser mesiánica. Lo mismo decían de Lula.
Las ideologías políticas dominantes permanecen prisioneras de la dicotomía Estado vs. Mercado. En el caso de la izquierda, la visión tradicional confunde público con estatal, y no acepta el espacio público no estatal, visto como “neoliberal”. Son dominantes los discursos estadocéntricos (izquierda) y el mercadocéntrico (derecha), ambos ignorando el discurso sociocéntrico, que mira el Estado y el Mercado a partir de la perspectiva de la sociedad civil. El desarrollismo, hoy en el poder, y las fuerzas del mercado, consideran la sustentabilidad ambiental como una traba al crecimiento.
En el plano económico, parece agotado el modelo de crecimiento basado en el aumento del mercado consumidor (a propósito, en las grandes ciudades nadie aguanta más tanto auto en la calle...) con parálisis de la inversión y perjuicio a los agentes económicos, con excepción de los bancos que tuvieron ganancias extraordinarias en el gobierno Dilma. El gobierno del PT en la práctica dio autonomía al Banco Central, pero no lo admite. Marina lo admite, pero hay quien duda.
La austeridad en el gasto público, anunciada por la candidata Marina, reduciría el riesgo de inflación, pero aumentaría el de recesión. Probablemente, habría una especie de “freno de orientación”, en el estilo del primer gobierno Lula entre 2003 y 2007, en su época acusado de neoliberal. Al escapar de la visión liberal clásica y de la visión socialista, Marina asusta a la derecha y a la izquierda, y trae consigo un gran margen de incertidumbre. Su relación con los partidos y con los agentes económicos sigue siendo una gran incógnita, pero es evidente que deberá hacer combinaciones políticas para gobernar.
La presidenta Dilma es acusada de tener un proyecto propio que intenta imponer, de arriba hacia abajo, sin diálogo con los diversos intereses contradictorios existentes en la sociedad, y de tener un estilo autoritario de gestión que habría disgustado a tirios y troyanos. Su desempeño es considerado mediocre, sin ninguna expresión política hacia la sociedad civil, que no se reconoce en su gobierno. De allí su aislamiento. Queda el apoyo obtenido con los programas sociales que heredó y ayudó a desarrollar, así como las innumerables obras de su gobierno que divulga en el horario electoral.
A pesar de tener Dilma un tiempo de pantalla muchas veces mayor que Marina, ambas están técnicamente empatadas en la primera vuelta, según las encuestas recientes que apuntan a la victoria de Marina en el balotaje. Eso no tiene mucho que ver con el programa de gobierno, sino con la imagen de Marina – vista como “la cara de Brasil” en contraposición con la imagen de la presidenta Dilma, vista como autoritaria.
La elección no está matemáticamente definida. Es improbable, pero no imposible, que haya una reversión en el cuadro electoral. Es un hecho innegable, sin embargo, que la candidata Marina Silva, al irrumpir en el escenario político, encarnó la voluntad difusa de cambio revelada anteriormente en las encuestas y sacudió la somnolienta campaña electoral, donde cayó – para usar la famosa metáfora de Marx – como “un rayo en un cielo sereno”, ofuscando a sus adversarios.
Liszt Vieira – Profesor de PUC-Río – Doctor en Sociología – Ex-diputado por el PT/RJ.

lunes, 25 de agosto de 2014

La muralla y el Ketman

El poema de Nicolás Guillén, convertido en canción por los Quilapayun, “Para hacer esa muralla”, trata de la construcción, por “todas las manos”, blancas y negras, de un muro o fortaleza que separe el Bien del Mal. Una muralla cerrada para el Mal (“el gusano y el ciempiés”) y abierta para el Bien (“la paloma y el laurel”).

Muy simpática, por lo menos hasta que uno la piensa mejor

Porque ese muro metafórico tiene mucho de represivo. Primero en lo personal, por las cosas de uno mismo que van en contra del ideal dominante; sin duda también de exclusión social (por no decir supresión), para dejar fuera de la muralla al ladrón, al criminal, pero también al desviado y al perverso, al comerciante o al capitalista, llegado el caso.
La metáfora de muro separador entre el Bien y el Mal flota y vuela a través de la historia, está presente en todas las murallas defensivas de las ciudades, desde la Gran Muralla China, pasando por la Ciudadela de Montevideo, el Muro de Berlín y el que se contruyó hace unos años en Israel. Está en el Telón de Hierro, muro virtual que se levantó a lo largo de las fronteras del imperio soviético, que en ciertos tramos, de hecho, no era nada virtual, sino material: campos cercados de alambradas de púas y sembrados con minas antipersonales. En Cuba, el Mar Caribe oficia de muralla. (ver abajo Posdata).
En cada caso, los de adentro del muro se ven como el Bien, y consideran a los de afuera como el Mal; en todos los casos el muro supone vigilancia en las puertas, control de movimientos, vigías y centinelas. Esa es la simpática muralla de Nicolás Guillén y los Quilas.

La muralla del FA

He aquí que en el FA ha crecido una mentalidad de ciudad sitiada, de vida intramuros, separada del mundo infame que, como el agua estancada, se pudre más allá de la muralla. Un punto de vista que considera que la corrupción, la inepcia y el desprecio por la gente se empoza y medra extramuros.
“¡La disciplina y la unidad compañeros!” son las consignas que se repiten todos los días como un mantra para mantener la moral del pueblo atrincherado en la ciudadela. Adentro, se permite todo, hay libre circulación; afuera, todo es malo.
Pero la realidad está lejos de respetar esta división. Hay mal, afuera y adentro. Hay bien también afuera. El discurso de los oficiales de la ciudad sitiada se adapta para manejar estas complejidades, pero requiere gran habilidad dialéctica. El militante frenteamplista debe ser experto en esas acrobacias, lo que los franceses llaman el manejo de la “langue de bois”.
Con el gobierno de Mujica, en su estela turbulenta de torpezas y chanchullos, la tarea se hace más difícil. El presidente habla y habla, es un maestro en el hablar que gusta, en halagos y complacencias, pero no alcanza.
Desde adentro de la muralla no se ve la verdadera situación, se puede creer que está todo permitido, porque la sanción tarda en llegar. Es el peligro del aislamiento, del circuito cerrado de conversación entre los adalides del Bien: se convencen mutuamente de que todo está marchando, que “vamos bien”, y que se puede ganar las elecciones con una fórmula basada exclusivamente en la antigua popularidad de un ex presidente, completándola con el favorito del palacio. Solo en un circuito cerrado interior de la ciudad sitiada, en una habitación sin ventana, puede inventarse una consigna semejante: “vamos que vamos bien”. Para pensar así hay que compararse solamente con el pasado negro, con la hondura de la crisis del 2002, con el estancamiento de los años 50 y 60, con la opresión de la dictadura, y no pensar en los modelos que tenemos, lejos por delante y sin embargo tan parecidos a nosotros: Finlandia, Islandia, Nueva Zelanda, Suiza.
(Soy consciente que los mencionados son modelos bastante liberales y ultra capitalistas, pero, ¿hay algún modelo socialista? Podríamos agregar a Suecia, modelo socialdemócrata, para darnos el gusto.)
Dentro de la muralla del FA, como antes detrás del Telón de Acero, funciona el Ketman. ¿Qué es?

El Ketman de Astori

El poeta polaco Czeslaw Milosz (premio nóbel 1980) nos explicó el Ketman en su libro “El pensamiento cautivo”, publicado en 1951, aún en vida de Stalin. Libro condenado como sacrílego, luego rehabilitado en 1956, y censurado de nuevo en 1957, es un clásico retrato interior de los intelectuales en régimen totalitario. Para ese retrato se sirve del Ketman.
No habla de represión ni de campos de concentración o de castigos de la disidencia. Habla del sometimiento por autoconvencimiento de los poetas y escritores, de filósofos y novelistas, frente a la posición magistral del Partido. No solamente aprenden a callarse, más: se convierten en maestros de la palabra elogiosa, encontrando en los vericuetos y en los repliegues del discurso conforme, el lugar donde puedan poner a resguardo su reservas y sus valores, o por lo menos creer que los conservan.
Eso es el Ketman: una institución, una disciplina, un modo de vida. Fingir ser otro para ser uno mismo, en condiciones en que serlo, o seguir siéndolo, exigiría retirarse, exiliarse o peor. Milosz describe las variedades del Ketman: el Ketman nacional, el Ketman de la pureza revolucionaria, el estético, el profesional, el escéptico y el ético. Creo que Astori inventó uno nuevo, el económico.
Se traga enormes sapos crudos para preservar el curso económico que cree justo. Deja pasar cualquier desmán del “grupo de los ocho” con tal de que el manejo de la economía no se salga de madre, como ser el nombramiento de Sendic en la fórmula presidencial o la ley de responsabilidad penal de las empresas. Si lee esto, dirá que a él le parece todo lo más bien, que son diferencias normales dentro de la “fuerza política” (muralla).
Está constantemente amenazado por el coro murguero de ser lanzado afuera, de ser arrojado al fangal indiferenciado de la “derecha", de ser declarado “traidor”, de ser desalojado del perímetro del Bien acusado de “liberal”, a pesar de haber ganado dos elecciones para la coalición y de haber conducido con éxito la economía del pais durante 10 años, uno de los pocos méritos que no se le discute al FA.

El método bolchevique

El “grupo de los 8” tiene su propio Ketman, de algún modo. Obligados de hacer una política económica que ellos mismos critican como “liberal”, (entendámonos, obligados por la razón y el buen sentido de poner a Astori por credibilidad electoral), gesticulan para hacer creer que se resisten. Mientas tanto se organizan para tomar el control según el método bolchevique. Una minoría de la minoría que controla a, y se hace pasar por, la mayoría.
No importa lo qué se hace sino quién manda. Y eso es lo que intentarán arreglar primero. Luego de que tomen el timón veremos qué se hace. Lo que importa es sacarle la mandarina a ese liberal de Astori, representante de “Harvard” (lo consideran un defecto).
Por ahora vamos bien, ya los sacamos de la fórmula. Prometimos ponerlo de ministro (es decir bajarlo de jerarquía), siguiendo nuestro Ketman, para hacer creer que esa política que abominamos es la nuestra. Todo dentro de la “unidad”, que quiere decir que nadie habla si nosotros no le damos permiso.
Cierre la muralla.

POSDATA: En un blog de Le Monde se enumeran los muros del mundo, aunque no todos: ver "Où se situent les autres murs du monde?"

sábado, 14 de junio de 2014

Los hechos casi consumados (sábado 14 de junio)

Ya está, casi. La fórmula del Frente Amplio para las elecciones de 2014 fue adoptada de hecho, aunque aún no de derecho, para lo cual se espera hasta el plenario del domingo próximo, 15 de junio. Si se imponen las fuerzas que hoy apuran por definir la fórmula del FA, tendremos para votar en la izquierda a Tabaré Vázquez, oncólogo-empresario, 74 años, antes presidente, intendente de Montevideo y presidente de la “fuerza política”, como a él le gusta llamarla, secundado por Raúl Fernando Sendic, licenciado en genética, que supo ser militante del Movimiento 26 de marzo, hoy dirigente de Compromiso Frenteamplista lista 711, antes diputado, ministro y presidente de ANCAP.

Ante estos hechos casi consumados, que derrotan nuestra aspiración a una fórmula de centro izquierda para votar en las próximas elecciones, siento una profunda inquietud.
Así como Tabaré representa el pasado de la izquierda uruguaya, sus glorias gubernativas, Sendic pretende encarnar el futuro. Sus partidarios, antiguos o neófitos, lo cubren de elogios, sería un buen administrador, es sin duda joven para Uruguay, tiene experiencia parlamentaria, es buen mozo.
Con cada candidato, el FA también elige estilo e ideas, además de pinta y abolengo. De la pinta no hay nada que decir, pero del resto sí.
El estilo es el del silencio, no se sabe lo que el candidato piensa de la sociedad, de la vida o de la historia, salvo por sus declaraciones programáticas conformes a la más estricta ortodoxia frenteamplista.
Y ese estilo mismo hace difícil juzgar sus ideas, pues las conocemos sólo vagamente por su pasado que, a su vez, también conocemos a medias, salvo en lo que respecta a su trayectoria pública, incluido su pasaje por el 26M, movimiento que lideró.
El candidato Sendic es fiel al estilo tupa de pocas palabras. Recordemos que aquel dicho según el cual “las acciones nos unen, las palabras nos separan” estaba radicado en una filosofía autoritaria y llevaba en su repliegues intenciones de cambio violento y antidemocrático. Eso era ayer, lo de hoy es opaco.
¿Qué sabemos en concreto? Después de recurrir a Google y a Wikipedia, la cosecha es magra. Hagamos un somero punteo de lo más saliente.

1 -- Sendic es un producto del sistema político hegemonizado por Tabaré y Mujica.

Electo en 1999 por el 26M --al abrigo del MPP-- con una muy débil votación, ocupó una banca de diputado en el período 2000-2005. En las elecciones de 2004 su grupo 26M quedó afuera del parlamento. En 2005 fue propulsado por Tabaré a la vice presidencia de ANCAP, una enorme empresa estatal, de las más expuestas y de las más importantes, cargo que ocupó hasta 2008, cuando pasó a la presidencia del ente reemplazando a Daniel Martínez, quien fue de ministro. Luego le tocó a él ser Ministro de Industria de Tabaré en 2009, y después de nuevo ANCAP, pero directamente en la presidencia, puesto por Mujica. Nadie con tan pocos votos tuvo cargos tan importantes, aparte de técnicos reconocidos, cosa que Sendic no es. Salía en la tele todos los días, por hache o por be.

2 -- Sendic es adherente del régimen cubano y admirador nostálgico de la Unión Soviética.

Su primer acto después de su buena votacion en las internas y de auto postularse a la vice presidencia, fue irse a Cuba a visitar a Fidel y a Raúl, según dijo Búsqueda y que nadie desmintió.
El número 711 de su lista es una clave y una guiñada seductora a los viejos compañeros seispuntistas, quienes postulaban a la Unión Soviética como vanguardia del sistema socialista mundial, un gesto como queriendo decir: “vean, yo sigo pensando igual, vamos al mismo lugar por un camino diferente”: después del 26 de marzo (326), el 7 de noviembre (711), más importante.

3 -- Sendic es un misterio.

Me sentiría más tranquilo si en el programa de la 711 se encontrara una afirmación clara de la libertad de empresa y de asociación. Lo que se encuentra es un discurso en jerga desarrollista, que pone de relieve el rol del estado como protagonista, llamando a la colaboración al “sector privado”. En su programa se habla de vivienda, de educación, de la infraestructura, pero no se dice nada de los empresarios, de la inversión extranjera, del clima de negocios. De la libertad. ¿Nos convertiremos en autárquicos?
Un programa de gobierno no es ni una filosofía ni una declaración de principios de vida. Lógico. Pero a un candidato a la presidencia o a la vice se le pide algo más que una lista de promesas. Se necesita saber además algo de su filosofía política, expresada en términos claros, no por paradojas que invierten la verdad. Me refiero a las afirmaciones sobre la “verdadera” democracia que existe en Cuba.
En el caso de Tabaré Vázquez tenemos como referente al Partido Socialista, de larga trayectoria y abundante literatura, y, si bien Tabaré renunció al PS, suponemos que mantiene su adhesión a ciertos principios democráticos básicos propios de ese partido, porque no ha dicho lo contrario.
En el caso de Sendic no se sabe si el candidato sigue pensando como en su época seispuntista o si cambió. No es pecado cambiar, creo yo. En el caso del seispuntismo lo que es pecado es no cambiar. El candidato es mudo al respecto. Estamos en la oscuridad, es un misterio.

4 -- La atropellada que lo está llevando a la candidatura a la vice presidencia es obra de un sector muy definido del FA.

El estilo de Raúl Sendic (h) es muy distinto del que se usaba en el FA. Antes se decía “voy adonde el Frente me mande”, y nos parece que eso era falsa humildad. Astori fue muy criticado por “arrogante” cuando pretendió elegir qué puesto quería. Mujica siempre negó querer ser presidente, hasta que “cedió”. Tal era el rito frenteamplista. Sendic, rompiendo con esa tradición, se auto candidatea de frentón a la vice presidencia, sin falsa humildad, a mi juicio, pero con verdadera arrogancia. A continuación se produce la atropellada de su grupo, y es seguido por el presidente mismo, por el MPP, y luego por los demás grupos del bloque del “giro a la izquierda”, para terminar con una aparente convalidación de Tabaré. Se apura el plenario, se adelantan las fechas, no porque la unanimidad esté adquirida, sino porque se quiere presionar a los que todavía no adhirieron a la opción. Daniel Martínez negocia su futura candidatura a la Intendencia de Montevideo y el PS se pliega, último de esa clase. Resisten solamente los grupos del Frente Líber Seregni y los que apoyaron a Constanza Moreira. Los agrupados en torno a Sendic ignoran a estos grupos y los presionan, como si todo estuviera ya hecho. Pero ¿lo está? Mañana lo sabremos. Hoy juega Uruguay.

Sábado, 14 de junio 2014.

sábado, 24 de mayo de 2014

Votar en las internas

¿Votaré en las elecciones internas uruguayas del 1º de junio de 2014? ¿A quién?
Como en la ocasión no es obligatorio votar, podría ahorrármelo.
Sin embargo, estoy decidido a concurrir a las urnas y votar positivamente.
Alguien como yo, votante muy marginal del FA, adversario de los partidos tradicionales desde que nací a la vida política y alejado hace muchas décadas de los grupos llamados radicales, podría sentirse ajeno a la contienda de las internas.
Pero no es así.
Yo quiero “otra” izquierda. Para mí la disyuntiva no es Tabaré o Constanza. Quiero una izquierda que postule la defensa de los débiles, especialmente los niños, los minusválidos, los enfermos y los viejos, que se plantee como objetivo social la equidad y la igualdad de oportunidades, la regulación de un libre mercado sano y la defensa de la libertad de expresión y de las libertades individuales, incluidas la libertad de asociación y de empresa. Justamente por eso quiero una izquierda que no hable más ni de socialismo ni de marxismo ni de revolución, que entierre el cadáver del comunismo a tres metros bajo tierra sin dejar ninguna garra afuera. Una izquierda que no apoye a ningún régimen autoritario, ni el de los Castro ni el de los Chávez ni el de los Ortega, que no defienda a los represores, ni a los de hoy en Venezuela ni a los de ayer en Uruguay. Una izquierda que, en el gobierno, sepa tener relaciones con todos los países, con los supuestos buenos y los supuestos malos, pero que en el llano sepa distinguirlos. Una izquierda que no sea una federación de corporatismos.
Todo eso quiero y no lo tengo.
No hay ningún partido o grupo que presente este perfil. Votaré para acercarme, para acercar la izquierda a esas ideas.
Sé que no votaré a nadie tipo MPP, PCU, CAPL, 711, VA, 5005, PVP, etc, bastiones de la paleo-izquierda, Jurassic-Parc de la política.
El PS, quizás; en su rama “renovadora” tiene gente interesante, y yo no voto en Montevideo.
La 2121 de Astori, podría ser.
La 99738, es posible.
En eso estoy. Tengo hasta el 1º de junio para decidirme, pero es seguro que iré a votar.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Una ley del soft libre, por fin

Después de diez años de dilaciones y maniobras, finalmente, el Parlamento aprobó la ley del soft libre. Veamos un poco la historia de esta ley, qué significa, qué alcance tiene, para explicar por qué pienso que de parte de las autoridades nacionales lo principal queda por hacer.

1 - Diez años de esquives y vacilaciones
Fernando Da Rosa publica las diferentes versiones de la ley que se sucedieron desde el año 2003 cuando, aún durante la presidencia de Jorge Batlle, la diputada socialista Daisy Tourné, asesorada por el mismo Fernando, presentó el primer proyecto ante la Cámara.
Ese proyecto durmió en las carpetas y en las comisiones parlamentarias hasta el final de la legislatura, fue archivado y revivido por la misma Daisy en 2006, bajo la presidencia de Tabaré Vázquez. Esta vez tuvo más vida, fue vapuleado en comisión, donde se escucharon distintas opiniones, no todas favorables al soft libre, pero no pasó.
Es curioso que ni el “liberal” Jorge Batlle ni el “socialista” Tabaré Vázquez hayan considerado que el soft libre y los formatos abiertos fueran una bandera de su presidencia, algo que valiera la pena promover, una ventana de progreso y de libertad. No obstante el plan Ceibal, que fue un avance enorme en el sentido de la superación de la “brecha digital” en nuestro país, Tabaré no fue sensible a la oportunidad que representa el soft libre, las direcciones de construcción industrial que ofrece.
La acción decidida y contraria de los enemigos declarados del soft libre, con Microsoft a la cabeza con sus “regalos” envenenados, tuvo mucho que ver en la demora y la lentitud en la adopción de esta ley. Pero más influyó en el retardo el poco conocimiento que tiene la sociedad -- incluyo ingenieros, responsables, jerarcas y público en general -- de la naturaleza del problema, a pesar del trabajo incansable que realizan los amigos de Gnu-Linux (UYLUG) y gente como Fernando da Rosa.

2 - El significado del soft libre y de los formatos libres
Recordemos que soft libre es, como dice la ley aprobada, el que está licenciado de modo que se tiene acceso a su código fuente, puede ser utilizado para cualquier propósito, puede ser cambiado, mejorado y sus mejoras distribuidas a la ciudadanía. Y los formatos abiertos “son formas de manejo y almacenamiento de los datos en los que se conoce su estructura y se permite su modificación y acceso [...]. Los datos almacenados en formatos abiertos no requieren de software privativo para ser utilizados.”

El desarrollo del soft libre en el mundo puede leerse en clave de soberanía y seguridad nacional, de desarrollo económico, de transparencia del estado o de democratización de las tecnologías de la información. Según nuestros intereses, haremos hincapié en uno u otro de estos aspectos, pero no son, de por sí, en nada incompatibles entre ellos, y se puede jugar a los cuatro al mismo tiempo.

Valen algunas aclaraciones previas, negativas, es decir de lo que NO es:
  1. Incrementar la utilización de soft libre no significa privarse ni renunciar a la utilización de las soluciones "cerradas" o sujetas a licencias, llamadas “privativas”.
  2. Soft libre no es lo mismo que soft gratis. Es un modelo de negocios distinto.
  3. No se trata de vagas promesas de futuro, de ciencia ficción, sino de realidades tangibles y actuantes: grandes empresas mundiales como Google y Amazon, dependientes en un 100% de la informática, fundan su éxito en aplicaciones basadas en soft libre.
  4. El soft libre no es una corriente marginal, minoritaria. Las mayores empresas informáticas del mundo lo apoyan y adoptan para sí. Por ejemplo: IBM y HP lo impulsan.
  5. En el rubro de los servers (las computadoras que reciben y ejecutan pedidos, almacenes de datos para otras máquinas), ya es dominante, por fiabilidad, seguridad y precio. Es decir, fiabilidad = más tiempo sin colgarse, seguridad = menos vulnerables a ataques de virus y troyanos, precio = costo de compra + mantenimiento.

Soberanía y seguridad nacional

Las tecnologías de la información están en el corazón del estado, forman parte de la infraestructura de su administración, son parte esencial de los sistemas de defensa y de seguridad. Los paquetes de software cerrados, cuyo código fuente no puede examinarse ni cambiarse, constituyen una dependencia grave y un riesgo inaceptable. Con el agravante de que esos paquetes están, sí, controlados por otro estado. En el caso de Microsoft, que es el proveedor principal de sistemas para nuestro país, se sabe que está en términos de colaboración íntima con la administración de EE.UU. Y, peor, se sospecha que implementan “puertas traseras”, que dan acceso irrestricto a los servicios de inteligencia que las conocen, y para quiénes fueron construidas.
La R.P.China decidió que el estado debe depender solamente de sistemas y aplicaciones a base de soft libre.
Francia exige la apertura del sistema Windows, es decir, el acceso al código fuente.
Ese movimiento se expande en el mundo y pueden encontrarse muchos ejemplos.

Desarrollo económico e industrial

Cuando se implementa una solución informática con soft libre, ésta no resulta necesariamente más barata, en total, pero el dinero se distribuye de un modo diferente. En lugar de gastar en licencias de software privativo, que además hay que renovar cada tanto, se invierte en trabajo de expertos locales, en formación, en proyectos con trabajo nacional o regional.
Para las empresas proveedoras en soluciones con soft libre, esto implica un modelo de negocios distinto, basado en los servicios, en la formación y la asistencia técnica, que sustituye la venta de licencias de software.
El modelo de negocios del soft libre es, en realidad, una sustitución de importaciones, porque los expertos se reclutan en el ámbito local, mientras que las licencias se compran, por lo general, en el extranjero.
El soft libre implica desarrollar la oferta de competencia técnica local, asegurar los servicios de mantenimiento, integración y adaptación a las necesidades de las empresas en el circuito nacional.
El auge del soft libre, con la aparición de sistemas operativos (Linux, FreeBSD, etc.) de fuente abierta y vigoroso crecimiento, es una oportunidad única de desarrollo tecnológico en los países como el nuestro, como lo es también en los fuertemente industrializados.

Transparencia

El Estado, en sus distintas dependencias, almacena todo tipo de información, concerniente a la vida de los ciudadanos, al comercio, a los ingresos, a la salud, a la economía.
La información almacenada por el estado debe estar basada en estándares accesibles y públicos. El Estado debe comunicar con los ciudadanos mediante un formato estándar y abierto, que no sea la propiedad de ninguna empresa particular, ni nacional ni extranjera (pero en nuestro caso los privativos son propiedad extranjera). Es una condición de la transparencia del Estado y del acceso universal a la información.

Democratización

La brecha digital, es decir, el déficit de acceso a las tecnologías de la información (la web, el tratamiento de texto, la mensajería electrónica, etc.) por parte de los sectores desfavorecidos, puede colmarse o empezar a colmarse gracias al soft libre.
Los "regalos" de ciertas compañías sólo sirven para aumentar la dependencia e hipotecar el futuro.

3 - La lucha continúa
En los aspectos legales, que debe determinar el Parlamento, me parece más importante el aspecto “formato abierto y estándar”, que el de “soft libre y código abierto”. El formato estándar para las solicitudes, los registros y los formularios con los que se comunican los ciudadanos con la adminisitración del Estado, es una necesidad cívica básica y una urgencia en una situación como la nuestra, que evoluciona y se informatiza rápidamente.
El ejemplo de las planillas mensuales de trabajo a presentar al BPS, que se tramitan vía un software privativo y hecho a medida, llamado ATYRO, es estridente. Solo funciona (funcionaba cuando yo me topé con él, en 2011) bajo Windows y Explorer. Un escándalo, pero que era legal. Ya no lo es, gracias a la ley, y si no lo cambiaron todavía, deberán hacerlo.

En cambio, la adopción de soft libre y de código abierto por la administración del Estado no se impone legalmente, lo que se hace en la ley es fijar direcciones, prioridades, pero se encuentra fácilmente la brecha para no pasar a soft libre si no se considera conveniente.
La transición de los sistemas informáticos en las instituciones del Estado al soft libre y el código abierto, absolutamente necesaria por razones de soberanía, independencia y seguridad nacional, como decía antes, puede y debe ser una decisión política de cada uno de los poderes. Es una transición que será lenta o rápida, total o parcial, según los casos, pero es lo que queda por hacer, y lo debe hacer cada poder, Judicial, Legislativo y Ejecutivo, cada ministerio, cada Ente Autónomo o empresa del Estado, cada servicio descentralizado.
El Poder Judicial ya comenzó esa transición y está muy avanzado en esa vía. Lo hizo silenciosamente y en medio de la indiferencia de los otros poderes, sin apoyo de estos. Se las arregló con su presupuesto y su gente.
Acciones significativas han sido emprendidas por las intendencias departamentales.
Antel, con Carolina Cosse a la cabeza, emprendió un camino, que en su caso es mucho más complejo, de transición al soft libre. Antel, además, tomó el liderazgo de la promoción del soft libre, como solamente una gran empresa de telecomunicaciones puede hacerlo. Los grupos de usuarios, los militantes individuales aislados, los pequeños empresarios del soft libre, suspiramos aliviados, pero la lucha continúa.
Lo que hace falta es una acción más decidida y vigorosa por parte del Poder Ejecutivo, del Ministerio de Defensa, del Ministerio de Interior, del Ministerio de Economía, de la Presidencia. Confieso que me falta información sobre el estado del arte en ese dominio. Pero lo que sí sé es que en muchos países, no necesariamente amantes de la libertad, pero celosos de su soberanía, como China y Alemania, se apresuraron a recorrer la transición al soft libre.
No tardemos.

LINKS DE INTERÉS

Un mapa de Buenos Aires, interactivo, hecho enteramente con soft libre.
El caso de Crypto AG, la empresa que vendía máquinas de encriptar con "puerta trasera" accesible a la NSA.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

¡Ah! ¿Y por qué 711?

El grupo político de Raúl Sendic (h) eligió el número 711 para identificar su lista en las elecciones. Curioso numero ¿no? ¿Por qué habrá sido? Dado el silencio que estila el candidato sobre sus preferencias y opiniones políticas -- nadie sabe lo que piensa -- estamos limitados a las adivinanzas.
Intento algunas:

1 - Lo primero que se nos ocurre es que 711 simbolice una fecha: el 7 de noviembre de 1917, la de la llamada “Revolución de Octubre”. O sea, el golpe de estado de Lenin y Trotsky contra el gobierno de los socialdemócratas de Kerenski. Una vez en el poder, Lenin y Trotsky transformaron una mayoría relativa y ocasional en el Soviet en absoluta y definitiva, pues impidieron su renovación y todo tipo de elección. ¡Ojalá que no sea esto! El grupo de Sendic se presenta a elecciones libres y democráticas, y la de Lenin y Trotsky es muy mala onda para la democracia. Aunque esto no es imposible dada la relación filial del R.S.(h) con el actual régimen cubano.

2 - ¿Y podría ser otra fecha? 711 es el año de la invasión de los berberes musulmanes y judíos de África del Norte a la península ibérica, y de la destrucción del reino visigodo. Mala onda también o, si quieren, malos augurios. Aunque no seamos partidarios ni de los africanos ni de los visigodos en ese lejano hecho histórico, una invasión a través del mar, la imposición de un yugo extranjero, no es una buena imagen para aspirar al gobierno del Uruguay.

3 - Queda otra posiblidad: Que 711 aluda al juego de dados seven-eleven. Sugiere una timba, dejar el destino del país librado al azar, jugarlo a los dados. Pero es también una esperanza. A los dados podríamos tener suerte y ganar.

4 - Finalmente, quizás estemos haciendo mucho barullo por una simple confusión. Sin más, se equivocaron y en vez de 911 -- el número de la emergencia -- pusieron 711. Aquí estamos de acuerdo, la ambulancia de veras podríamos necesitarla si los dados caen mal.